Los Hijos sin Herencia
Hoy en Cinco días ha salido un reportaje con el título “los ricos quieren hijos austeros” basado en un estudio de Barclays Wealth que demuestra que solo una de cada diez fortunas llegan a la tercera generación. Este informe que salió a la luz en el día de ayer afirma que las familias ricas prefieren que sus hijos se labren su propio camino de éxito antes de dejarles en herencia grandes sumas de dinero. Todo porque el estudio demuestra que los hijos que heredan fortunas son los más proclives a dejar menor cantidad de dinero a sus descendientes que el que ellos en su día heredaron.
En contradicción con
este estudio los datos demuestran que el 56% de los españoles tiene como visión
de futuro el poder generar suficiente riqueza como para dejar suficiente
herencia a sus hijos y demás generaciones. Además, quienes llegan a generar fortuna
anhelan que sus hijos compartan con ellos su prosperidad. Del mismo modo reconocen que para hacerlo
necesitan educar a sus hijos y formarlos para manejar grandes fortunas o un
negocio familiar.
El estudio continúa con otros datos por demás interesantes pero a los que no me referiré en este post.
Los datos antes mencionado, por supuesto son muy interesantes porque señalan lo que es “nuestro ADN mental en cuanto a las finanzas”. Sin embargo, me atrevo a comentar algunas discrepancias que veo entre el estudio y la realidad.
Por ejemplo, es
cierto que en los países anglosajones y nórdicos hay una marcada tendencia a no
dejar a los hijos grandes fortunas. Sobre
todo por la convicción de que el más probable resultado es el que la fortuna se
les esfume de las manos por la poca capacidad para administrarla. Creo que
nosotros tenemos algo de noticias sobre eso, con el hijo de una varonesa.
Pero de esto no quiero decir más. Porque no es el único caso. Muchos de nosotros conocemos de una u otra forma a alguna familia que ha sufrido esta situación.
Pero, me extraña y mucho lo que afirma el estudio, en cuanto a las familias españolas en al decir que “las familias españolas (valga la redundancia)… reconocen que para hacerlo (para dejar fortunas a sus hijos) necesitan educar a sus hijos y formarlos para manejar grandes fortunas o un negocio familiar.”
La verdad es que
discrepo y mucho, porque en mi experiencia la mayoría de las familias ricas por
lo menos de la generación que todavía está al frente, fueron nuestros padres
que generaron riqueza con mucho esfuerzo y sacrificio. Más que por talento,
conocimiento o educación obtuvieron resultados por su persistencia y firme determinación muchas
veces aprendiendo sobre la marcha a través del ensayo y error.
Trabajaron tan duro que no han querido que sus hijos vivan lo mismo sino que disfrutemos más que ellos la vida. Por eso es que vemos que muchos hijos de papa, hoy se la pasan bomba, sin dar un palo al agua, jugando al tenis, paseando el coche lujoso para que no se oxide, etc, etc y sobre todo esperando que el viejo la palme para montarse en el trono con la “apariencia de empresario” para hacer el nuevo management que tiene un muy probable destino: el fracaso. Si de alguna manera pueden hacer algo es “vender el negocio”.
¿Qué debemos hacer?
Practicar lo que dice el estudio. Formar
a nuestros hijos. Ojo formar es más que
educar.
Yo nací en cuna de
oro, pero mis padres (que no son perfectos) me desde pequeño me formaron
resaltando el valor del trabajo, el ahorro, el saber comprar, la administración
del dinero, mucho de saber esperar para el tiempo adecuado a para cuando las
cosas bajen y se más baratas y sobre todo que al recibir dinero “antes de
pensar a gastar, pensar en invertir”. Luego
aprendí que eso se llama mentalidad de rico en psicología del dinero. Por supuesto me enseñaron también a apreciar
la oportunidad de poder estudiar y nunca dejar de hacerlo. Hoy puedo decir que me gusta trabajar, me
gusta descansar, me gusta leer y me gusta dormir y a pesar de estar tan lejos
de ser perfecto (gracias a Dios) aprendí el valor del una vida de balance entre
lo profesional y lo personal y sobre todo familiar.
La mayor herencia que agradezco está contenida en el último párrafo y hoy intento hacer, como mínimo lo mismo, con mis hijos.
Me causa mucha tristeza ver lo que hay hoy en día en muchos de nuestros hijos y jóvenes. Lo único que piensan es diversión. No quieren estudiar, cuando mucho quieren cumplir la educación obligatoria y después a currar aunque sea de paleta con tal de tener dinero propio para el finde.
Y en cuanto a los hijos de los ricos, casi lo mismo y aunque se que son mas los hijos de ricos que van a la universidad, cuando gradúan no sabe todavía lo que es dar un palo al agua trabajando y cuando el viejo la palma, llegan con su morral de teorías para tratar de hacer lo que sobre todo se aprende con la experiencia.
Seas rico o no, Forma a tus hijos, con educación y en la universidad de la experiencia. Sólo así haremos que ellos vivan igual y preferiblemente mejor que nosotros.



