Que no Pasa Nada
Es tan frágil la masculinidad de muchos hombres, que temen ayudar con cualquier tarea doméstica porque podrían perderla. Ya sabéis lo que quiero decir.
Particularmente hablando, y otra vez podréis pensar que soy un bicho raro, creo que quienes vivimos casados debemos comprender que si el hogar es de todos, todos debemos estar involucrados, aunque sea en un mínimo porcentaje, en las tareas domesticas.
Los tiempos de machismo donde los hombres no hacíamos nada en casa han pasado de moda. Ahora es más bien motivo de honra el que un hombre puede hacer cualquier tarea sin que en nada se vea afectada su hombría ni su imagen masculina.
Así que manos a la obra….

