Imagínese que puede usar una
camiseta que contrarresta la fatiga, unas gafas de sol que repelen el sudor,
unas zapatillas que se conectan al iPod por Bluetooth... No estamos hablando de
ciencia-ficción o del nuevo ajuar del Inspector Gadget, sino de las últimas
innovaciones que han llegado al vestir contemporáneo. La ropa inteligente es una
combinación de prenda de vestir y aplicaciones informáticas que mejoran las
funciones tradicionales de la indumentaria y le agregan nuevas características.
Lo deportivo y la domótica se han unido para lanzar al mercado prendas que
pueden hacer mucho más por el que las lleva que sólo
cubrirle.
Véase la foto que ilustra este
texto: en ella aparece un sujeto cuyo look podría pasar perfectamente por urbano
(tiene incluso cierto aspecto de turista en ruta por Europa). Pues este chico
moderno en realidad está vistiendo auténtica tecnología punta. Prendas cuyas
prestaciones solventan las necesidades propias del estar desempeñando una misión
bajo condiciones extremas o las eventualidades que no por ser inusuales a un
nivel cotidiano deben dejar de tenerse en cuenta. Estas prendas parecen ser
cómodas, funcionales y sobre todo protectoras.
-
Gafas de Oakley. Modelo Radar (220 euros): aunque no incorporen visión Rayos X,
gracias al HDO (alta definición óptica) estas gafas permiten observar mejor la
realidad mientras protegen cual yelmo. Aíslan al 100% de los rayos UV
(ultravioleta), su recubrimiento es hidrófobo y oleófobo (no sólo repelen el
agua y el sudor, sino que lo hacen con fobia) y defienden de posibles impactos
-no sabemos de qué calibre- en los ojos.
- Pantalón de The North Face.
Modelo M Stratosphere XCR Pant (259
euros): tiene la apariencia de un inocente pantalón de chándal, pero su nombre a
base de siglas lo delata. Ignífugo, a prueba de agua, transpirable y hecho de un
nailon tan inteligente que a la altura de las rodillas se hace más flexible para
facilitar su articulación. Además, sus cremalleras laterales permiten
quitárselos con un solo movimiento (concretamente el de los strippers) y viene con unos calzoncillos
de quita y pon incorporados.
-
Zapatillas de Nike. Modelo Nike+ (110 euros): un sensor en las zapatillas, un
receptor en el iPod, diálogo entre ambos gracias a la conexión por Bluetooth y
el footing cobra una nueva
dimensión. Comprobar los minutos transcurridos, los kilómetros recorridos y los
consejos del iPod en su nuevo papel de entrenador personal. Música, vídeos y,
por qué no, ayuda.
-
Camiseta de Adidas. Modelo Techfit: Techfit es un término que no sólo da nombre
a esta camiseta, sino que introduce un nuevo concepto en el mundo del deporte,
el de la ropa que se amolda a los movimientos y anatomía del usuario,
presumiblemente un corredor, e incluso le otorga superioridad física porque
tiene la capacidad sensorial (propiocepción) de averiguar los diferentes estados
de músculos y articulaciones, de reducir su vibración y, por tanto, disminuir la
pérdida de energía.
-
Cazadora de Belstaff. Su nailon ultraligero no pesa pero protege al máximo de
las temperaturas extremas, tanto del frío y las adversidades que le acompañan
(viento, lluvia, etcétera), como de las que provoca el calor (sudor,
básicamente).Innovación más diseño, porque esta cazadora es uno de los modelos
más legendarios dentro de la tradición de la marca
Belstaff.
-
Reloj Timberland. Modelo HT2 (299 euros): su despliegue de capacidades casi
permite controlar el tiempo, o al menos medirlo con precisión suiza. Con esfera
analógica y digital, tiene altímetro, barómetro, cronómetro, brújula, alarma y
es resistente al agua hasta una profundidad de 50
metros.
-
Mochila Quicksilver. Modelo Day Pack de la serie
Premium (450 euros aproximadamente): la gran novedad que
introduce esta mochila es un sistema de luz interno que permite vislumbrar lo
que hay desperdigado en sus profundidades. Nada de meter la mano hasta el hombro
y palpar. Un avance que deberían incorporar las firmas de moda a todos los
bolsos de gran tamaño para mujer.
Fuente: El País