Sigo escribiendo
Durante los últimos cinco posts he estado escribiendo sobre el poder de tus creencias. Muchas han sido las reacciones que he tenido de lo publicado en el post. Entre ellas alguien que me pedía no seguir escribiendo. Lamento decepcionarle tengo que seguir haciéndolo. ¿Por qué? Porque aún la petición de este amable lector es el resultado de su sistema de creencias. O por otra parte, es la reacción de no querer enfrentarse a creencias que le han estado limitando y por cansancio genera una zona de confort que no quiere arriesgar.
¿Zona de Confort? Es una condición de vida donde nos sentimos cómodos y que muchas veces no queremos arriesgar, muy a pesar de que nos impida lograr nuestros sueños. Zona de confort es aquella esfera de aparente comodidad en la que se encuentra el individuo, aquello que no implica riesgo ni esfuerzo. Pueden estar en un trabajo que les desagrada y les aburre, pero como el cambio implica miedo, inseguridad de encontrar otro mejor o igual, prefieren seguir en él, a costa de su propio sacrificio. Lo mismo sucede con una pareja. Es probable que vivan en conflicto constante, en resentimiento y odio, pero no se atreven a dar el paso de evitar su separación y luchar por su felicidad; por los motivos que quiera: por el orgullo de no reconocer sus fracasos, por el qué dirán de los demás si buscan ayuda, por miedo a descubrir sus errores o porque es más fácil separarse. Son muchos los factores que atan al ser a una zona de aparente tranquilidad, aunque vayan en contra de su propio crecimiento personal.
Pero la mayor de ellas es su sistema de creencias, por eso vuelve a leer la serie, enfrenta tus creencias y lucha por Una Vida Mejor.



